Sobre mí

 

Vivo en Madrid, en una familia que sería bilingüe por naturaleza, aunque estamos haciendo un esfuerzo adicional para que sea trilingüe.

El mundo de las au pairs fue para mí como el mundo de las bodas: un espacio del que nunca había oído hablar (o no había prestado yo mucha atención) hasta que decidí casarme o, en este caso, explorar la posibilidad de buscar una au pair para nuestra familia.

De repente, todo el mundo quería opinar sobre el tema, y me empezaron a llover un revoltijo de ideas, comentarios, e historias (bonitas y de terror), que había que ordenar y, por qué no, procedimentar para encontrarles algo de sentido.

Todo esto teniendo en cuenta que, a diferencia de la boda (en teoría, por lo menos), una au pair no es para siempre, sino que unos meses más tarde hay que empezar el proceso otra vez y generar de nuevo de cero esa relación, y esa necesidad de comunicación en un idioma que no es el idioma prioritario de la familia. También existe una responsabilidad, de asegurar que la experiencia sea positiva para la persona joven que entra a formar parte de la familia.

Mi punto de vista es el de la familia que acoge una au pair en casa, pero siempre partiendo de que el éxito en este caso radica en que sea un win-win para todos: para los padres, para las au pairs, y por supuesto para los niñ@s.

 

About me

I live in Madrid, in a family who should by all rights have been bilingual, except we are working hard to make it trilingual.

The au pair world was for me a little bit like the world of weddings: a space I had never thought of inhabiting, had never really heard much about, until I decided to get married (or, in this case, to explore the possibility of finding an au pair for our family).

Suddenly, the whole world flocked to tell me about their experience, and I was flooded with opinions, comments and tales (some lovely ones, some horror stories), which I had to work to make sense of.

To this, you need to add the fact that, unlike a wedding, which (in theory at least) only happens once, an au pair is not forever. A few months later, you need to start the process again, and generate from scratch that relationship, that need to communicate in a language that’s not your family’s main language. There is also a certain responsibility involved in making sure the experience is a positive one for the young person joining your family.

My point of view is that of a host family who takes in an au pair, but understanding that success in this case requires a win-win for all parties involved: for the au pairs, for the parents, and of course for the child(ren)!

 

 

 

 

 

 

 

 

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